Terapia Postoperatoria
Muchos ergoterapeutas experimentados creen que se le presta demasiada poca atención al muñón. Médicos, terapeutas, técnicos y pacientes deben sin embargo tomarse más en serio la fase postoperatoria de una amputación ya que poner en práctica las medidas adecuadas en el momento correcto puede evitar a menudo complicaciones y limitaciones a posteriori.
A la pregunta de con qué rapidez se puede comenzar con una protetización después de una amputación y ante todo, del éxito de la misma, la respuesta depende de la pronta participación de todos los implicados.
Edema
El desarrollo del edema es un problema que a menudo se subestima en la protetización postoperatoria. Este se desarrolla porque el líquido linfático, que previamente circulaba por el sistema linfático sano, ahora se acumula en las aberturas del tejido. Un edema normalmente es una reacción inevitable a un evento traumático significativo que suele desaparecer después de más o menos una semana. Sin embargo hay más casos postoperatorios donde los edemas tardan mucho más tiempo en desaparecer lo que retrasa la siguiente fase de la protetización.
Una cicatrización de la herida sin problemas en la fase postoperatoria requiere medidas que eviten la continuación del edema o por lo menos la limiten. Esto incluye no solo el control médico sistemático del proceso de cicatrización después de la operación sino también el manejo correcto del muñón.
El líquido linfático, por ejemplo, circulará bien si el muñón está elevado por encima de la altura del corazón. Además, terapeutas especialmente entrenados deberían drenar diariamente el líquido linfático en la fase postoperatoria. Para determinar el éxito del proceso del tratamiento y aumentar la motivación, deben tomarse continuamente las medidas y escribir los resultados en un formulario. Médicos, fisioterapeutas y ergoterapeutas reciben recomendaciones sobre métodos de tratamiento adecuados para tejidos con edema.
Debería evitarse un estiramiento agresivo del tejido en el muñón en cualquier circunstancia durante la terapia del edema. Puede dar lugar a pequeños traumas que a su vez causen dicho edema. También es muy importante una terapia adecuada para el dolor para evitar que el paciente piense que una protetización no será posible por miedo a más dolor.
Los pasos para otros tratamientos
Otros tratamientos aparte de la profilaxis del edema también son importantes en la fase postoperatoria. De crucial importancia es el cuidado de la herida y de la cicatriz. Luego llega la sensibilización del muñón y la insensibilización del tejido de la cicatriz. Además, es importante que las articulaciones colindantes al nivel de amputación se pongan en movimiento en seguida. Lo más pronto posible después de la amputación, el paciente debería comenzar a practicar el uso de sus restantes miembros para llevar a cabo sus actividades diarias, en particular la limpieza de su cuerpo para que se las apañe sin la prótesis en situaciones de emergencia.
¡Pídale a su terapeuta que prepare un programa individual de ejercicios que le ayudará a entrenar en casa! Deben usarse vendas de compresión para dar forma al muñón desde un principio. El terapeuta lo envolverá con vendas elásticas en toda su longitud. Después y según las instrucciones el paciente lo podrá hacer por si solo.
Si un paciente no puede hacerlo solo y no tiene a nadie que le ayude, se puede usar también un liner de silicona ya preparado.