Más de 90 años de progreso y tradición

Desde hace más de 90 años, el nombre Ottobock es sinónimo de innovación y éxito empresarial unidos a la responsabilidad de brindar a las personas con discapacidad la máxima calidad de vida mediante libertad de movimientos e independencia. Con espíritu pionero, coraje y decisión, Otto Bock fundó en 1919 la empresa Otto Bock Orthopädische Industrie GmbH en Berlín, iniciando así una historia de éxito sin igual.

En el año 1919, el mecánico ortoprotésico Otto Bock fundó en Berlín una empresa para proporcionar prótesis y aparatos ortoprotésico a los mutilados de guerra. Sin embargo, con los métodos artesanales tradicionales no era posible cubrir las necesidades del momento. Por eso, Otto Bock llevó a cabo su idea de elaborar componentes protésicos en serie y suministrarlos directamente a los técnicos ortoprotésicos in situ. Así estableció los cimientos de la industria ortopédica.

Poco después de su fundación, debido a la inestabilidad de la situación política de la posguerra, la empresa se mudó de Berlín a Königsee (Turingia), la tierra de Otto Bock. Además de desarrollar componentes protésicos, el fundador de la empresa se encargaba constantemene de que se probasen materiales nuevos para analizar su utilidad práctica para la producción, de modo que ya a principios de los años 30 comenzó a emplear piezas de aluminio en la protésica. La empresa estaba en contínuo crecimiento, contando posteriormente con hasta 600 empleados.

Nuevo comienzo en Duderstadt (Baja Sajonia)

Pasados tres años de la Segunda Guerra Mundial, la empresa tuvo que pasar por un duro trance. Se expropiaron todos los bienes privados de la familia y la fábrica de Königsee, sin posibilidad de indemnización. El nuevo y duro comienzo en la Alemania de la posguerra tuvo sus comienzos en Duderstadt, ciudad situada en Baja Sajonia. Dr.-Ing. Max Näder E.h., el yerno de Otto Bock, tenía establecido allí desde 1946 un nuevo centro de ventas para suministrar a las regiones del oeste de aquellos tiempos, lugar donde en 1947 se convertiría en socio con responsabilidad personal y director de la recién creada compañía Otto Bock Orthopädische Industrie KG. La falta de personal cualificado, dinero y material supuso un gran desafío empresarial en aquellos tiempos. Se necesitaban capacidad de innovación e ingenio. Por ejemplo, como alternativa a la madera (una materia prima escasa), se emplearon por primera vez en la protésica de pierna poliuretanos, que actualmente en parte todavía se utilizan. A raíz de eso se fundó en 1953 la empresa Otto Bock Kunststoff, actualmente un socio tecnológico importante para Ottobock.

Max Näder apostó por la internacionalización comercial desde muy temprano. La internacionalización de la empresa comenzó con la fundación de la primera sociedad extranjera de Ottobock en el año 1958 en los EE. UU. Hasta hoy se han agregado otras 48 sociedades extranjeras más en todo el mundo, por lo que la empresa familiar se ha ido convirtiendo en una multinacional del sector.

Vuelta a Königsee

La familia Näder readquirió en 1992 la sede expropiada de Königsee y estableció allí el centro de producción de sillas de ruedas. Al principio se fabricaban 200 sillas de ruedas al año, mientras que hoy se producen más de 45.000 productos. Durante los años siguientes se construyó en Königsee un centro logístico y unas instalaciones nuevas para seminarios para la Ottobock Academy, y también se ampliaron las áreas de fabricación y montaje.

Etapas del desarrollo de productos

A partir de 1969, la prótesis modular de pierna estableció en todo el mundo un estándar tecnológico, cuyo patente contribuye de forma decisiva a la posición actual de la empresa en el mercado. Otra etapa de los años 60 fue el desarrollo de la prótesis de brazo mioeléctrica, controlada por señales musculares. Mediante el empleo de tecnologías tan complejas, Ottobock pasó de ser un mero fabricante de componentes individuales a ser un proveedor de sistemas de prótesis completos. Finalmente en 1997 Ottobock introdujo en el mercado la C-Leg, el primer sistema de prótesis de pierna del mundo controlado completamente por un microprocesador, permitiendo así caminar de una forma completamente nueva. Las innovaciones continúan siendo la fuente más importante de crecimiento. También los nuevos productos desarrollados, como puedan ser el sistema de prótesis de pierna Genium, la mano Michelangelo o el sistema ortésico mecatrónico C-Brace, establecen igualmente hoy en día estándares en la protetización de personas con discapacidad. El cambio de ser proveedor de productos individuales hasta ofrecer planes completos de protetización y ortetización se lleva a cabo con éxito también en las demás áreas de negocio de Ottobock.

1919-1950

1919

La historia de éxito comienza en el barrio berlinés de Kreuzberg: allí, el mecánico ortopédico Otto Bock funda la empresa "Orthopädische Industrie GmbH". La fabricación de componentes desarrollada por él, revoluciona el sector y permite el tratamiento con prótesis de un gran número de mutilados de guerra.

1920

En diciembre, la joven empresa se traslada a Königsee en Turingia, el hogar de Otto Bock quien nació el 19 de noviembre de 1888 en la localidad de Rudolstadt situada a 25 km.

1946

En la ciudad de Duderstadt, en la Baja Sajonia, Max y Maria Näder fundan la "Sucursal Norte", que se encarga de la venta y adquisición de materia prima en el oeste.

1947

Max Näder se convierte en director de la empresa "Orthopädische Industrie KG", recientemente fundada.

1948

En Königsee la familia es expropiada de todos sus bienes privados y de la fábrica de Königsee sin indemnización.

1951-2000

1953

Otto Bock, fundador de la empresa, fallece a la edad de 64 años.

En lugar de la escasa materia prima de madera de álamo se utilizan por primera vez materiales sintéticos en la protésica de pierna. En 1953 se funda Otto Bock Kunststoff, que actualmente es un proveedor líder de materiales y sistemas de espuma para la industria automovilística, entre otras.

1958

La internacionalización de la empresa comienza con la fundación de la primera sociedad extranjera en Mineápolis (EE. UU).

1960-1970

Dos desarrollos revolucionarios elevan la calidad del tratamiento protésico hasta un nuevo nivel: la mioeléctrica para prótesis de brazo y el sistema modular para prótesis de pierna.

1987

Max Näder crea la Fundación Otto Bock, independiente de la empresa.

1988

Desde los Juegos de Verano de Seúl, Ottobock patrocina el deporte paralímpico y ofrece servicio técnico a los atletas durante los juegos.

1990

Con 28 años, Prof. Hans Georg Näder asume la dirección de la empresa familiar. Ottobock sigue estando dirigida por su propietario en su tercera generación y se ha convertido en una marca muy potente con sucursales repartidas por todo el mundo en más de 40 países.

1992

Después de la reunificación alemana, la empresa vuelve a adquirir la antigua sede de Königsee y construye allí un centro de producción para sillas de ruedas.

1997

El primer sistema de prótesis de pierna del mundo totalmente regulado por microprocesador C-Leg permite caminar de una forma completamente nueva, ofreciendo una seguridad y dinámica desconocidas hasta el momento.

2001-hoy

2007

Se presenta en Viena el prototipo de la primera prótesis de brazo del mundo con control mental. Señalando el camino hacia un futuro en el que las fibras nerviosas asumen directamente el control de las prótesis de brazo.

2009

Con la fundación del Science Center de Berlín, Ottobock vuelve a sus raíces. El escenario único en torno al tema de la movilidad ofrece al público en general emocionantes experiencias mediante una exposición interactiva.

Max Näder fallece a la edad de 94 años, el mismo año en que se celebra el 90 aniversario de la empresa.

2010

En la feria especializada Orthopädie + Reha-Technik de Leipzig, Ottobock presenta dos productos pioneros en el sector de la protésica con el sistema de prótesis de pierna Genium y la mano Michelangelo.

2012

Prof. Hans Georg Näder da una nueva vida a los terrenos de la antigua cervecería Bötzow: en el área de más de 23.000 metros cuadrados en el centro de Berlín se pretende crear una combinación creativa de viviendas, comercio y cultura, en la que Ottobock quiere establecerse con una fábrica de sillas de ruedas.