


Rehabilitación tras la amputación de brazo
Primero es necesario que la herida del muñón cicatrice bien. Cuando este proceso de cicatrización haya concluido tras unas semanas, da comienzo la auténtica fase de rehabilitación. Por lo general dura hasta medio año.
Primero es necesario que la herida del muñón cicatrice bien. Cuando este proceso de cicatrización haya concluido tras unas semanas, da comienzo la auténtica fase de rehabilitación. Por lo general dura hasta medio año.
Rehabilitación tras la amputación de brazo
Primero es necesario que la herida del muñón cicatrice bien. Cuando este proceso de cicatrización haya concluido tras unas semanas, da comienzo la auténtica fase de rehabilitación. Por lo general dura hasta medio año.
Su equipo de tratamiento decidirá cuándo puede comenzar con la rehabilitación intensiva según la evolución de su recuperación. Durante la fase de rehabilitación se le prepara específicamente para el uso de una prótesis. El objetivo consiste en permitirle el máximo nivel de movilidad e independencia para que usted pueda llevar su vida, en el futuro, con la mayor normalidad posible. No obstante, para el éxito de la rehabilitación, su colaboración activa es decisiva. También su motivación y un grado elevado de confianza en sí mismo pueden contribuir de forma importante.
Test y entrenamiento mioeléctricos
Una vez que hayas elegido un dispositivo, tu protésico/a empezará a trabajar en una de las partes más importantes de tu brazo protésico: el encaje, que conecta el dispositivo con tu miembro residual.
Tu encaje será cuidadosamente personalizado solo para ti, utilizando mediciones detalladas y modelos de tu miembro residual. Esto ayuda a garantizar que tu prótesis sea cómoda, fácil de mover y que permanezca bien sujeta a tu brazo.
El proceso de personalización puede requerir un par de visitas a la consulta del/de la protésico/a. Pero una vez finalizado, tu prótesis debería sentirse como algo que puedes llevar cómodamente durante todo el día.
Las prótesis de brazo modernas le permiten controlar con precisión y agarrar objetos. La prótesis recibe los "comandos" para estos movimientos de la musculatura del muñón. La prótesis se controla mediante mioelectricidad, esto es, por medio de la contracción de un músculo. Si, por ejemplo, contrae un determinado músculo del muñón, esto provoca la apertura de la mano.
Para que la prótesis pueda adaptarse a usted con exactitud, en primer lugar debe efectuar una única vez un test mioeléctrico. Aquí se mide si es capaz de controlar una prótesis de brazo con control mioeléctrico. Tomando como base este test y las capacidades mostradas durante el entrenamiento mioeléctrico posterior, se decide conjuntamente qué tipo de prótesis es la más adecuada para usted. Solo entonces da comienzo la elaboración de la prótesis.

Manejo de la prótesis
Una vez que tu prótesis esté terminada y lista para usar, tu protésico/a te mostrará cómo empezar a utilizarla. Esta fase de entrenamiento suele centrarse en dominar los movimientos básicos, los agarres principales y las tareas cotidianas que necesitas saber cómo realizar.
Sin embargo, una vez estés en casa, es cuando realmente comienza el proceso de aprendizaje.
Colocación y retirada
Según el tipo de prótesis y las particularidades de su muñón, existen diferentes métodos para colocar y retirar la prótesis. También resulta decisivo si usted cuenta con un tratamiento ortoprotésico unilateral o bilateral. Durante la formación sobre el manejo de la prótesis, su terapeuta le mostrará cuál de los métodos es el más adecuado para usted.
Antes de colocarse la prótesis, puede humedecer ligeramente la piel en la zona de los electrodos. De este modo se reduce la resistencia de la piel y se mejora la conductividad entre los músculos o la piel y los electrodos en el encaje. Si la zona no está húmeda, puede llevar un momento hasta que se genere un buen contacto y hasta que pueda controlar la prótesis de forma óptima.

Cuidados y limpieza
Una vez que hayas dominado con seguridad los movimientos básicos y las tareas sencillas, estarás preparado/a para pasar a movimientos y actividades más complejos. Adopta el mismo enfoque inteligente: practica cada día, pero tómate descansos para descansar y reiniciar entre intentos.
Aquí tienes algunas actividades útiles que pueden ayudarte a practicar combinando varias habilidades básicas:
Doblar toallas o ropa
Vestirte o desvestirte
Abrir botellas, tarros u otros envases
Usar cuchillo y tenedor
Cuando pruebes por primera vez estas actividades más complejas, ten en cuenta que perder una mano o un brazo también afecta al equilibrio y la coordinación. Tu brazo protésico no te proporcionará el mismo tipo de retroalimentación instintiva sobre dónde se encuentra, qué está haciendo o cómo puede influir en el movimiento del resto de tu cuerpo. Practicar la coordinación mano-ojo con tu dispositivo es una parte fundamental para aprender a utilizarlo de forma segura y eficaz.
A medida que desarrolles tus habilidades, habla con tu protésico/a sobre formas de entrenarte para “sentir” lo que está haciendo tu prótesis mientras la utilizas.
Es preciso que cuide y limpie su prótesis a diario. Para eliminar los restos de sudor y partículas de piel, limpie el encaje interior con un paño húmedo. Limpie también su guante cosmético protésico conforme a las indicaciones de cuidado y compruebe que no presente grietas. Si el guante cosmético protésico estuviera agrietado, deberá encargar su sustitución. En caso de utilizar un liner, cuídelo a diario según las instrucciones de uso.

Entrenar el control y ejercitar repetidamente
Las habilidades que necesitarás para estos pasos variarán en función de:
El tipo de prótesis que elijas
La forma y el tamaño de tu miembro residual
Si has perdido uno o ambos miembros superiores
Tu protésico/a te dará una formación detallada sobre la mejor manera de ponerte y quitarte tu(s) dispositivo(s). ¡Asegúrate de sentirte cómodo/a y con confianza con estos pasos antes de volver a casa con tu prótesis!
Si decides utilizar un dispositivo mioeléctrico, asegúrate de humedecer ligeramente la piel de tu miembro residual en la zona que entra en contacto con los electrodos del encaje. Esto facilitará que las señales nerviosas viajen desde tus músculos hasta los motores que hacen funcionar el dispositivo. Si tu piel está seca al ponerte la prótesis, puede que tardes un poco en recuperar el control total.
Según la composición de su prótesis, ahora aprenderá cómo abrir y cerrar la mano, cómo girarla hacia dentro y hacia fuera o, también, como flexionar y extender la articulación del codo. Además se practica el cambio entre diferentes componentes.
El siguiente paso consiste en practicar repetidamente las secuencias de movimiento. De este modo, estas secuencias se automatizan en gran medida, de forma que usted no tenga que pensar tanto en el control de la prótesis y pueda contraer sus músculos durante más tiempo.
Para practicar puede utilizar, por ejemplo, bolos, diferentes juegos de encajar o un árbol con pinzas que se puedan cambiar de posición vertical y horizontal. Esto exige el giro y el agarre de precisión con su mano protésica.

Entrenamiento diario
Al igual que tu mano natural, tu brazo protésico trabaja intensamente cada día, por lo que necesita el mismo tipo de limpieza diaria constante.
Algunas cosas importantes que debes recordar:
Limpia regularmente el interior del encaje con un paño húmedo para eliminar el sudor y las partículas de piel que puedan quedar.
Si utilizas un guante protésico, límpialo con regularidad siguiendo las instrucciones de cuidado y revísalo por si tiene grietas. Si encuentras alguna, puede que sea necesario sustituir el guante.
Si usas un liner (revestimiento), límpialo a diario siguiendo las instrucciones de uso.
Tras el entrenamiento del control y los ejercicios de repetición, ya está perfectamente preparado para secuencias de movimiento más complejas. El entrenamiento diario se adapta a su interés personal. Los ejercicios se eligen en función de qué es importante para usted en su vida cotidiana y en su profesión.
Se empieza con actividades sencillas como, p. ej., doblar una toalla, y se va avanzando hasta la preparación de comidas completas. El entrenamiento también puede incluir ponerse y quitarse la ropa, abrir una botella o servir una bebida o realizar trabajos de oficina. Además, volver a comer con cuchillo y tenedor sin necesidad de ayuda de otra persona supone un paso inmenso para recuperar la autonomía. Se sorprenderá de cómo le puede asistir su prótesis en este proceso.

Entrenamiento del equilibrio y de la coordinación
Puesto que una amputación siempre afecta a la sensación de equilibrio, se recomienda entrenar el equilibrio y la coordinación. En esta última es fundamental entrenar la coordinación ojos-mano protésica puesto que, ahora, son sus ojos los que deben controlar los movimientos de la mano para reemplazar la falta de sensibilidad en la mano.
Asesoramiento sobre medios auxiliares
Si, durante la rehabilitación, tuviera dificultades con su nueva prótesis al realizar determinadas actividades, también puede probar diferentes medios auxiliares. Su terapeuta podrá valorar si esto le puede resultar útil.
Pero no olvide que para todos los medios auxiliares es válida la divisa de "menos es más" ya que, cuantos menos medios necesite, más independiente será en su día a día. Si utiliza numerosos medios auxiliares en su entorno doméstico, su dependencia fuera de su hogar será aún mayor en cuanto no tenga consigo sus medios auxiliares especiales. Sin embargo, en el ámbito de las amputaciones bilaterales o de niveles de amputación altos, en ocasiones es imposible prescindir de este tipo de medios auxiliares.
Actividades de ocio y deporte
Su prótesis le brinda nuevas posibilidades para diseñar su tiempo de ocio. Aprovéchelas, ya que la actividad física supone siempre una ventaja para el conjunto de su condición física. Solicite información al respecto a su terapeuta.